viernes, 4 de abril de 2014

La muerte y la paz lejana

Estar comprometido con las causas de los pobres es siempre difícil y peligroso, eso lo experimentamos los cristianos desde los tiempos de Jesús. Algunas personas de las clases dominantes de entonces y las de ahora que detentan el poder quieren mantener a los pobres bajo las botas que los oprimen y les niegan sus derechos básicos que les permitan tener una vida digna.

Con la noticia de la muerte de el escritor Mexicano Carlos Fuentes (1928-2012) quien falleció de una hemorragia masiva en el hospital Ángeles del Pedregal, pienso en lo que decía: "La muerte espera al mas valiente, al más rico, al más bello. Pero iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el simple hecho de morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte,  sino en la ignorancia de la muerte. Sabemos que un día vendrá, pero nunca sabemos lo que es."

Con su muerte y las muchas muertes de esta semana pienso dolido en Mexico; en este país hermoso con gente maravillosa que sufre un interminable calvario. Siento que no merece correr la suerte que en estos días le ha tocado experimentar. La mala muerte parece estar acechando en cada esquina y en cada momento de la vida de los y las mexicanas y mexicanos. Es una muerte que no viene como amiga sino como una enemiga, oscura, cruel y muchas veces silenciosa. 

Las noticias nos dicen que el Padre Alejandro Solalinde, un sacerdote mexicano que fundó el Albergue  para migrantes "Hermanos en el Camino" en el estado sureño de Oaxaca, se ha visto obligado a dejar el país por las serias amenazas de muerte (la sexta) que le han llegado y que según sus cercanos amigos y colaboradores, son amenazas que hay que tomarlas muy en serio y debe salir hasta que se enfríen las cosas. La autoridades federales no han detenido a los responsables y dicen que investigan el caso.  

Apoyado por las Brigadas Internacionales de Paz, El Padre Alejandro viajará por España, Italia y Suiza donde se reunirá con parlamentarios, funcionarios de gobierno y con relatorías de las Naciones unidas para hablar sobra las violaciones a los derechos humanos, especialmente en México. Lo mismo hará en Chicago en Los Estados Unidos y luego en Canadá.
El "pecado" del Padre Alejandro es el de haber denunciado los frecuentes abusos que sufren los migrantes, en su camino hacia Estados Unidos, muchos de estos son centroamericanos. Padre Alejandro culpó públicamente  al cártel de las drogas de Los Zetas de secuestrar migrantes y criticó la policía por corrupta junto a políticos influyentes y algunos narcotraficantes.
El Padre Alejandro dijo que regresará al albergue sin decir cuándo pero será cuando mejoren  las condiciones el albergue o en Ixtepec o en Oaxaca.
Estas situaciones de injusticia e inhumanidad se hacen más complicadas cuando los que persiguen a los cristianos se llaman ellos mismos cristianos.  Gente linda que es víctima de la violencia desatada por unos pocos que no apuestan por la persona sino por bienes pasajeros frutos del egoísmo y la codicia y el profundo desamor que anida en sus corazones. Aunque a veces realicen acciones que pueden parecer buenas, en el fondo no hay nada que pueda reflejar los valores cristianos en sus acciones. 

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